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Mostrando las entradas etiquetadas como Ecosistema

Contra el agua y el fuego: sostener a los suyos

  Contra el agua y el fuego: sostener a los suyos Imagen tomada por el autor La lluvia terminó por convertirse en un lenguaje propio. Durante dos días habló sin descanso, a veces con suavidad, otras con violencia, pero siempre recordando su capacidad para alterar la vida cotidiana. No hacen falta demasiados detalles para comprender aquellos días: un cielo gris inmóvil, paraguas preparados, mercadillos interrumpidos, calles pendientes del cauce de un río y vecinos atentos a los avisos oficiales. Así se desarrollaron. La naturaleza mostró, una vez más, su fuerza frente a la fragilidad humana. Una fragilidad que hoy, al menos, encuentra amparo en protocolos, comunicaciones, pabellones habilitados y alojamientos previstos. Todo estaba dispuesto para acoger a quienes, si era necesario, tendrían que abandonar sus hogares. Y sin embargo, no siempre fue así. Retroceder en el tiempo ayuda a entenderlo. Hace 150 años, en este mismo entorno del Guadarranque, otras gentes perdieron también ...

El barniz invisible

  El barniz invisible Cuando la lluvia descubre la ciudad que no se ve Hoy es el Día de los Santos Inocentes. Resulta curiosa la transformación que ha experimentado esta celebración desde su origen hasta llegar a nuestros días. En este punto, tan variada es la naturaleza humana que cada persona encuentra una motivación distinta: mientras unos recuerdan y reflexionan sobre su significado original, a otros no les despierta ningún interés conocerlo y se limitan, simplemente, a gastar alguna broma… o ni siquiera eso. En este contexto, todo tiene una cara visible y otra que apenas se muestra. Ocurre lo mismo con esas calles repletas de gente durante los días navideños y festivos, que tras la lluvia —o algo más— quedan desiertas y silenciosas. Sin embargo, qué buen momento para detenerse y disfrutar de esa parte menos vista, la que solo aparece cuando el ruido se retira y la ciudad parece contener la respiración. Esta semana he vivido el contraste del que hablaba hace un momento. Como...

La plaza de la fuente

  La plaza de la fuente Tomada por el autor del artículo En el plano no tiene nombre. Es solo un hueco de setenta y cuatro metros de perímetro entre las calles Pablo Picasso, Herrería y Vega Maldonado; un lugar de paso hacia la plaza principal, tan cercana que le roba la atención. Pero los mayores todavía lo recuerdan: la plaza de la fuente . Así se llamaba porque en su centro había una fuente que daba agua. Hace más de veinte años que no mana nada, pero el nombre sigue viviendo en la memoria de quienes la vieron cumplir su función. Hoy la fuente es un monolito seco, digno de ser admirado por su belleza. Tres de sus caras conservan las señales del grifo y una aún lo mantiene, quizá recordando la promesa de algo que ya no ocurre. No brota agua, pero permanece, como si se negara a desaparecer del todo. Su forma atrae la mirada de quien llega por primera vez, aunque es difícil no advertir las bases intactas donde se apoyaban los cántaros mientras el chorro, al caer, dejaba escapar un...

La Danza de las gotas

  La Danza de las gotas Tomada por el autor. Unos centímetros cuadrados que me atraen por su humilde sencillez. La lluvia regresa después de unos meses de reposo; se asoma con desparpajo, como quien vuelve a casa después de unas vacaciones. La acompaña y precede alguna racha de viento, no muy intensa, pero lo suficiente para anunciar su presencia. Camino y, en un instante, el sol desaparece, el cielo se cubre de tonos grises y mi cabeza descubierta nota una vez más una sensación fría. Esta, por un instante, es tenue, pero pronto aumenta. Una mirada hacia arriba me permite ver cómo unas diminutas gotas descienden sin prisas hasta alcanzar el suelo. Algunas impactan sobre la piel de mi cara, produciéndome pequeños pellizquitos que me hacen pensar en un juego. Permanezco así un momento, en un gesto casi juvenil, como si quisiera responder a ese intento de comunicación con la naturaleza, hasta que un acto reflejo me obliga a cerrar los ojos y mirar hacia otro lado. Al principio,...

Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos: dos celebraciones, una misma esperanza

  Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos: dos celebraciones, una misma esperanza Vinca (hierba doncella) : flor silvestre de color lila, símbolo del recuerdo y del amor que perdura más allá de la muerte. Su nombre proviene del latín vincire , “atar”, porque sus tallos se entrelazan como los lazos que unen a quienes amamos. (no conocía estos detalles, pero hace unos meses caminando por un sendero sentí la necesidad de fotografiarla.)  Querido Antonio: Hace unos días, con motivo de una bonita reseña que colgaste —fruto de tu cosecha, y por la cual te felicité—, mantuvimos un breve diálogo virtual. Finalmente, me sugeriste escribir algo acerca de esta temática. Y aunque tengo material e historias para desarrollarla en varias direcciones, me he decidido por algo que publiqué hace ya algunos años, con algún pequeño retoque. Cada 1 de noviembre, la Iglesia católica celebra el Día de Todos los Santos . No se trata solo de recordar a los santos reconocidos oficialmente...

Crónica de un domingo de fútbol en Los Barrios

  Crónica de un domingo de fútbol en Los Barrios  El fútbol tiene tantas historias como miradas se posan sobre el campo. Hoy, en Los Barrios, he asistido a una de esas que apenas se cuentan, las que se escapan a la crónica deportiva, a los goles o a la clasificación. El equipo local vestía de amarillo y verde, colores vivos que parecían encenderse bajo el sol de la tarde. Enfrente, los visitantes, llegados desde Sevilla capital, lucían una equipación oscura, sobria, casi elegante. El protocolo inicial —los saludos, el sorteo, los apretones de mano— me atrapó más que cualquier alineación. Me gusta ese instante previo, donde aún no hay urgencia ni cansancio, donde todos parecen iguales en la expectativa. Durante el primer tiempo, a pesar del resultado que más tarde sería desfavorable, Los Barrios gozó de varias oportunidades claras. Ambos equipos jugaron bien, cometiendo muy pocos errores y dejando ver jugadas de calidad. Las líneas funcionaron con orden y hubo equilibrio de f...

El bosque perdido de Sierra Carbonera. De la madera para galeras a la deforestación

  El bosque perdido de Sierra Carbonera. De la madera para galeras a la deforestación En nuestros días, acostumbrados al ritmo rápido y a la necesidad de simplificar, solemos contentarnos con fórmulas breves que resumen el pasado en una sola frase: “Sierra Carbonera estuvo poblada de árboles” . Una afirmación cierta, pero tan simple que apenas nos dice nada. Lo verdaderamente fascinante de la historia no está en el resultado final, sino en el camino: en saber cuándo estuvo poblada, qué árboles la cubrían , para qué se usaban y cómo se llegó a su desaparición . Durante mucho tiempo me llamó la atención la ausencia de referencias concretas a la naturaleza de Sierra Carbonera en los siglos anteriores al XVI. Dos casos resultan especialmente significativos: la batalla que he denominado de Sierra Carbonera, librada entre las tropas de Alfonso XI y las de Abū l-Malik de Algeciras en 1331 o 1333, y las crónicas del Libro de la Montería del mismo monarca. En ambos episodios aparece me...

Carraguala: memoria de un helecho y de un oficio perdido

  Carraguala: memoria de un helecho y de un oficio perdido Fotografía del autor en Sierra Carbonera  Miro a través de mi ventana: la estampa es preciosa, un azul celeste salpicado de blancos que se entrelaza con la silueta quebrada de los montes, de un verde oscuro. Esta visión me anima a pensar que queda menos para que el paisaje cambie y las primeras gotas refresquen el ambiente, momento en el que podré iniciar mis limitadas exploraciones por el campo. Nada se parece a esa experiencia en soledad: observar plantas e insectos, seguir las gotas que resbalan o los riachuelos que nacen de la nada, mientras mi cámara captura retazos de vida del entorno. Poco a poco me familiarizo con mi nuevo destino, y, con calma, voy ampliando mis archivos: centenares, miles, decenas de miles de notas, fotos y registros me acompañan, dándome sosiego y distracción. En este contexto, repaso la ubicación de algunas plantas y me detengo en un llamativo helecho que fotografié hace tiempo entre las...

La Línea: entre comercio y ocio

  La Línea: entre comercio y ocio El conflicto en torno al Mercado de Abastos de La Línea va más allá de tasas o metros cuadrados: refleja la encrucijada entre dos modelos de ciudad muy distintos. Un edificio necesario de rehabilitar He seguido con atención la trayectoria del mercado, no desde que comenzaron las obras de rehabilitación, sino mucho antes, casi desde sus comienzos. Históricamente parece que nació no con muy buenos signos, pero no me quiero desviar. Lo cierto es que, durante los años que lo conocí, no era un edificio que prestara unas condiciones adecuadas para el desarrollo de esas actividades. Su rehabilitación, por tanto, era una cuestión indiscutible. Dos razones enfrentadas Los acontecimientos posteriores, después de actualizar y revisar la información disponible, declaraciones escuchadas y publicadas, me llevan a pensar que las dos representaciones en litigio tienen razón. Cada una, con sus argumentos, expone verdades, y precisamente por eso se hace tan di...

Sierra Plata: Belleza y Fuego

  Sierra Plata: Belleza y Fuego Cuánta belleza desapercibida en tan escasos kilómetros, en el camino desde Algeciras hasta Sierra Plata. Postales únicas en el planeta se muestran gratuitamente: una inmensa bahía, un Estrecho asombroso, bosques históricos, murallas imponentes, una isla extraordinaria, una ciudad romana, pinturas rupestres y otros elementos que el tiempo y la mano del hombre han maltratado. El aumento de las temperaturas, las condiciones climáticas y la situación medioambiental presagiaban un súbito incremento de incendios. Pero, sobre todo, estaba la mano del hombre: siempre presente, la eterna maldad. Siempre la búsqueda de la destrucción, con o sin intereses de por medio. Columnas de humo se alzan como señales de tragedia, creciendo y ondulando con cada minuto que pasa. Sirenas rompen el aire mientras medios y efectivos intentan mitigar lo inevitable. Chorros de agua, espumas y máquinas enfrentan el incendio, pero el fuego avanza implacable, devorando la naturalez...

El aire que se respira y el pensamiento que se genera

  El aire que se respira y el pensamiento que se genera Parque- Los Barrios Cada vez es más complicado aparcar, fue lo primero que comenté al sentarme a desayunar. Llegaba con algo de retraso, tras unas gestiones médicas y un imprevisto corporal. Me esperaba mi amigo Paco, con quien hacía unos días no coincidía. Apenas me acomodé, él aprovechó el momento para lanzarme, sin anestesia, una serie de noticias tristes sobre personas que ambos conocemos y estimamos. Siempre se ha dicho —y se sigue diciendo— que, a cierta edad, estas cosas se vuelven normales. Pero me resisto a aceptar que deban llegar así, sin aviso, como si fueran parte del paisaje. Me afectan, me desequilibran durante un tiempo y en casos permanecen. Y aunque uno se recompone, queda cierto poso, porque no hace uno otra cosa que convertirse en un buen actor, en un escenario que ya no es el tuyo. Esas noticias reactivan pensamientos que, aunque nunca del todo olvidados, permanecen atenuados, en sordina, como esperando s...

El alma del mercado en Los Barrios

  El alma del mercado en Los Barrios Mercado Municipal de Los Barrios Hace unos días paseé por el mercado municipal. A simple vista, puede parecer un lugar más, con su bonita y funcional arquitectura de base octogonal , algo desgastada por las últimas lluvias y el tiempo, pero si uno se detiene, si mira con atención, descubre algo mucho más valioso. La forma octogonal no solo le da carácter, sino que permite un aprovechamiento más eficiente del espacio, facilitando el tránsito y la disposición de los puestos. Este mercado es pequeño, sí, pero tiene alma. En su interior, cada uno de los 7 puesto ocupados de los 13 existentes, cuenta una historia: los pescaderos que madrugan para traer lo mejor del mar, los carniceros que mantiene recetas de toda la vida, las panaderías con ese olor a hogar, los puestos de verduras, con productos que saben a tierra y a esfuerzo y la floristería al servicio de la ornamentación y el detalle. En el centro, dos bancos y un macetero que no solo decora...

Formar equipo, formar personas

  Formar equipo, formar personas Crónica emocional de una temporada en el C.D. Montera Baloncesto  Vago por el pueblo sin rumbo fijo. Pensaba encontrarme con un partido, pero la temporada ya ha terminado. Aun así, conservo recuerdos nítidos de algunos encuentros vividos. Observo el colorido de las plantas recién sembradas en los arriates y rotondas; destacan el morado, el verde y un amarillo intenso. Este último me hace pensar en la equipación de algún equipo deportivo de Los Barrios. Sin pensarlo dos veces, decido dirigirme al polideportivo. Es un lugar modesto, pero cálido y familiar. En dos de sus lados, tres bancadas de cemento —como escalones anchos— permiten casi sentir los latidos del corazón de las deportistas. Me encanta escuchar el sonido del balón al golpear la cancha brillante, y su amortiguación con las manos: las palmas lo recogen con precisión, las yemas lo sujetan como si fueran ventosas suaves, aferrándose al ritmo del juego. A veces juego conmigo mismo: in...

Cuando no truena, también están

  Cuando no truena, también están El refranero español, con su sabiduría popular, tiene expresiones que no envejecen. Una de las más certeras dice: "No nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena" . Es un dicho aplicable a muchos contextos, pero hay un colectivo al que parece hecho a medida: los bomberos. ¿Con qué frecuencia pensamos en ellos en nuestro día a día? La mayoría de las veces, la respuesta es nunca. Hasta que algo sucede: un incendio, un accidente de tráfico, una vivienda inundada, un rescate imposible. Entonces sí, nos acordamos. Corremos a grabarlos, a aplaudir, a admirar la rapidez y el valor con el que actúan. Pero cuando todo vuelve a la calma, el olvido vuelve también. Hace unos días tuve la oportunidad de presenciar una intervención distinta. No había fuego, ni humo, ni alarma. Era una actuación silenciosa, casi desapercibida, pero igual de necesaria: la limpieza de vegetación en la torre de la Iglesia de San Isidro, en Los Barrios. Las hierbas, con el...