Una candelita y a esperar la mañana
Una candelita y a esperar la mañana Ada. del Tercer Centenario En los últimos años, los dispositivos de rescate son activados tras llamadas de angustia que piden ayuda desde nuestros montes. Las noticias hablan de desorientación, extravíos, accidentes o incluso de la crecida de arroyos que impiden el regreso a un punto conocido. A veces se trata de grupos numerosos, incluso con niños. Buscando antecedentes en épocas anteriores, no encontré resultados que permitieran construir un historial más allá de estos últimos años. Pero esa ausencia no parece responder a una falta de datos. Más bien apunta a otra cosa: a una transformación del paisaje y de la relación humana con el territorio. Los casos recientes, por sí solos, no me parecían suficientes. Faltaba algo más. Con esa idea en la cabeza, tras varios kilómetros de camino, regresaba a la villa por el puente Grande. La sombra de los plátanos de paseo aliviaba el cansancio. Al final del recorrido, un hombre mayor se sentó en un banc...