Hacia el puente
Hacia el puente En otros tiempos, las entradas de los pueblos eran lugares de entretenimiento . A la sombra de algún árbol, la gente se sentaba a dejar pasar la tarde, a conversar o simplemente a mirar el camino. Era un modo de habitar el tiempo sin prisas, sin necesidad de más justificación que la propia sombra. En cambio, en una ocasión, hace más de cincuenta años, en El Bosque, un precioso pueblo de la provincia de Cádiz, pregunté a un grupo de amigas por el motivo. Se miraron entre ellas: María, Dolores, Isabel, Ana y otra María, y respondieron que les ilusionaba ver la llegada de algún forastero. Hoy, sin embargo, buscamos a menudo el pasado en lo lejano, como si lo cercano no tuviera suficiente valor. Recogemos datos, fechas, referencias, mientras dejamos pasar aquello que sigue ocurriendo delante de nosotros, sin darnos cuenta de que el presente es ya una forma inmediata de pasado. En el camino hacia Puente Grande, la percepción cambia. A un lado del sendero enlosado, v...