La ciudad que se contó a sí misma: frontera, prostitución y memoria en La Línea
La ciudad que se contó a sí misma: frontera, prostitución y memoria en La Línea Cuando empecé a reunir documentación sobre la prostitución en La Línea pensé que acabaría escribiendo una historia de cabarés, prostitutas y marineros. Las fuentes parecían conducir siempre al mismo lugar: la calle Gibraltar, los locales de alterne, las peleas de los fines de semana o la llegada constante de hombres desde el puerto y la colonia británica. Sin embargo, un documento municipal de 1904 me obligó a replantear aquella visión. En él, el Ayuntamiento no se mostraba preocupado por la existencia de la prostitución en sí, sino por su expansión y por las fórmulas utilizadas para extenderla por la ciudad. Aquella acta revelaba algo más interesante que los nombres de los locales o el número de mujeres que ejercían el oficio: mostraba a unas autoridades intentando controlar un fenómeno que consideraban cada vez más difícil de contener. A partir de ese momento dejé de preguntarme cuántas prostituta...