Los sentidos
Los sentidos José y yo, en la Sede de la Cruz Blanca, en el Príncipe Alfonso (Ceuta). De los sentidos que poseemos, dos son los que más he utilizado: la vista y el oído. De ambos me he servido en abundancia y he disfrutado desde muy niño, no porque dedicara más tiempo a ellos, sino porque me interesaba mirar y escuchar partes que para otros quedaban a oscuras. Y lo que comenzó siendo una novedad inconfesable continuó hasta convertirse en costumbre y llegar hasta el día de hoy. En aquella época observaba todo, hasta las piedras. Recuerdo mis ojos pequeños, brillantes, mientras entre mis manos desmenuzaba alguna intentando extraer aquellos granos que para mí eran oro. Creía haber encontrado algo valioso y, durante un tiempo, soñé con que aquello podía cambiar nuestra suerte. Estuve a punto de contarlo, hasta que alguien me dijo que no tenía valor. Era pirita. En aquella barriada del Príncipe había mucho de aquello. Los ríos y arroyos me inspiraban a soñar y, con las manos meti...