La escalera que mira al cielo

 

La escalera que mira al cielo




Hace algunos años, durante una de mis visitas a mi ciudad de origen, mientras recorría sus calles de manera incansable, quise volver a un lugar tan entrañable como inigualable: el Edificio Trujillo.

Me detuve a contemplar su arquitectura desde distintos ángulos, admirando la elegancia de sus formas y la personalidad que le confiere su privilegiada ubicación. Sin embargo, lo que realmente despertaba mi curiosidad se encontraba en su interior: una singular escalera de caracol de extraordinaria belleza, cuya fama llegó a trascender las fronteras de Ceuta. Según ha señalado el cronista oficial de la ciudad, José Luis Gómez Barceló, durante décadas promociones de estudiantes de Arquitectura se desplazaban a Ceuta para estudiar esta singular escalera. Aún hoy, su diseño continúa sorprendiendo por su armonía, originalidad y por el extraordinario juego de luces y sombras que genera su hueco central.

Aquel día tuve la oportunidad de fotografiarla. Con el paso del tiempo, aquella imagen ha adquirido para mí un valor especial, no solo como recuerdo de una visita, sino también como testimonio de uno de los rincones arquitectónicos más singulares de Ceuta.

No es propósito de estas líneas detenerse en un análisis detallado del edificio, sino dejar constancia de algunos datos que ayudan a comprender el interés de esta singular construcción.

El edificio fue proyectado por el arquitecto Andrés Galmés Nadal para el comerciante José Trujillo Zafra, comenzando su construcción en 1925 sobre el solar que anteriormente ocupaba una pescadería de planta circular. Con el paso de los años, la Casa Trujillo se convertiría en uno de los edificios más representativos de la arquitectura ceutí del primer tercio del siglo XX.

Su escalera constituye uno de los elementos más sobresalientes del conjunto. Coronada por una claraboya y enriquecida con trabajos de estuco, combina belleza, funcionalidad y un cuidado diseño arquitectónico que continúa despertando la admiración de quienes la contemplan.

El reconocimiento de este edificio ha trascendido el ámbito local. La Guía de la Arquitectura Española del Siglo XX, publicada por el entonces Ministerio de Fomento, la incluye entre las obras más representativas de la arquitectura de Ceuta, destacando una imagen de esta singular escalera como uno de los símbolos del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Hay edificios que se recuerdan por su fachada; otros, por la historia de quienes los promovieron o habitaron. La Casa Trujillo reúne ambas cualidades, pero quien ha contemplado su escalera difícilmente la olvida.



Entrada por la calle Real




Hall de entrada

Edificio Trujillo




Edificio Trujillo iluminado. Conservo esta fotografía en mi archivo desde hace muchos años, pero no recuerdo haberla realizado yo. Si alguien conoce a su autor, le agradecería que me lo indicara para poder atribuirle la autoría.

Comentarios

  1. Gracias Santi, me ha encantado.

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  2. Es impresionante es la primera vez que lo veo, la escalera es única y la entrada, muy bien trabajada.

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  3. Qué cosas más bonitas hay en nuestra ciudad. Me encanta que escribas de lo nuestro.

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