Los Barrios: un lugar para los libros y quienes los escriben
A la izq. Aitor Díaz y Juan Luis Otero Jiménez, 13 y 12 años,
muchas historias que contar… |
La luz, de modo sigiloso y tímido, visita mi casa. Me invade una inquietud por conocer la apariencia del día: me asomo a través de la ventana y lo encuentro nublado, aunque con buena temperatura. Doy gracias. Parece como si el cielo quisiera leer algunos renglones de los libros y necesitara que estuvieran abiertos.
Hoy es el segundo día de la llamada Feria del Libro de Los Barrios, aunque quizá ese nombre se queda corto. Más que una feria al uso, yo la definiría como “obras y autores”, porque realmente es eso. Es un estallido cultural donde se intercambian opiniones sobre autores y sus libros, donde cada participante se transforma en protagonista y aparece en las páginas, bien de forma plena o a través de pequeños rasgos… Es un lugar donde la cortesía impregna el ambiente; en definitiva, un espacio pensado y trabajado para hacer realidad el esfuerzo y la ilusión de otros.
Me acerco con una sensación de júbilo, como cuando uno va al encuentro de algo placentero. Sin temor, sin pensar en cuidar en exceso el lenguaje ni en posibles malentendidos; nada se interpreta mal, porque el ánimo es de apoyo. La plaza de la Constitución es el escenario; allí, con la presencia casi testimonial de la escultura de Atanasio, se recuerda la importancia de estar, simplemente de acompañar con nuestra presencia.
El lugar estaba animado. He visto a varias personas comprar libros y a otras preguntar a los autores, que con gusto ofrecían una breve sinopsis de sus trabajos. Y, como siempre, María José Alconchel y Cristina Marchante estaban presentes desde el primer momento hasta el final de la jornada: organizando, atendiendo a participantes y público, e incluso recogiendo sillas.
Con tranquilidad he ido observando títulos y tomando entre mis manos el papel trabajado, como si fueran templos, como si sostuviera la maqueta de las catedrales de Ken Follett. Me han contado muchas vivencias; algunos autores son muy jóvenes y transmiten conocimiento y hasta experiencia. He hablado largo rato con Maribel y Ana Belén, así como con otros a quienes no tenía el placer de conocer.
He comprado algún libro y Gely Ariza me ha regalado el suyo, Déjate querer, con una dedicatoria para mi amigo Paco Santos. Se trata de una interesante recopilación de historias de mujeres.
Realmente disfruto, porque no hay ostentación ni ánimo de aparentar; es una de las actividades más humanas que he visto.
Para que sirva de referencia a los lectores, incluyo fotografías de muchos de los autores participantes; de otros, lamentablemente, no podré hacerlo.
Miguel Fermín Alconchel Jiménez, felicita a Olga Junquera.
Quiero trasladar mi más sincera enhorabuena a Olga Junquera Muñoz, ganadora del VI Concurso de Novela, por su obra Entre reinas y pociones.
Este reconocimiento pone en valor el talento, el esfuerzo y la creatividad que enriquecen la vida cultural de nuestro municipio. Nos sentimos muy orgullosos de contar con autoras como ella en nuestra Feria del Libro.
(Año 2026) ¡Enhorabuena, Olga! (Tomado de la página de Olga Junquera)
Este es un pequeño libro que recoge normas de educación vial: aspectos relacionados con los semáforos, los pasos de cebra, la seguridad o incluso cuestiones cotidianas como las cacas de animales.
No pretendo hacer un cumplido, pero los libros que he tenido la oportunidad de hojear, asistir a sus presentaciones o seguir a través de la escasa crítica publicada, me han parecido muy interesantes. De algunos de ellos y de sus autores ya he venido hablando, siempre desde mi modesta perspectiva como lector.
Continuaré presentando obras y a las personas que las escriben.
La portada del libro que les muestro es de Alfonso Navarro, quien, de forma muy acertada, ha sabido plasmar normas de educación vial, especialmente dirigidas a los más jóvenes.
Entiendo este trabajo como un tema de interés general.
Mis queridos amigos y amigas, que todo sea bonito en el tercer día, y sigo estando pendiente de vuestras publicaciones.





No se puede contar así si no se siente. Es un placer leerte.
ResponderEliminarPara el libro , caso de llevar corona , esta feria de Los Barrios podría ser su reino . En él no hay fortalezas nivasallos , sino ciudadanos libres . Lectores y escritores de aquello que anhelan , a la búsqueda de una lectura , de una historia que les proporcione alegría de vivir . Un recinto donde el encuentro y la conversación son una prolongación del texto , o bien una antesala del mismo . Gracias a quienes lo hacen posible . Y muy especiales , para Gely y Santi .
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