La V Feria del Libro de Los Barrios: Un homenaje a la dedicación y el esfuerzo
Faltaban cinco minutos para las cinco de la tarde cuando salí de casa, bien pertrechado para la lluvia: abrigo adecuado, un enorme paraguas negro —haciendo juego con los tonos apagados del cielo— y, como siempre, mis imprescindibles: una pequeña libreta con la imagen del escritor e historiador P. Molina Pastoriza, un bolígrafo negro y mi inseparable compañera de batallas, mi sufrida Nikon.
A esa hora, tras haberse aplazado por la lluvia matinal, daba comienzo en el Paseo de la Constitución la V Feria del Libro de Los Barrios. A la inauguración asistieron el delegado de Cultura, Carlos Torres, y la presidenta de la Asociación de Mujeres Telethusa, María José Alconchel. Con la eficacia que les caracteriza, compartieron protagonismo entre los stands y la Biblioteca, donde también conocí a Teti, vinculada —si no me equivoco— al área de Cultura del Ayuntamiento. Allí, para los más pequeños y resguardados de la lluvia, se celebró una entrañable actividad de cuentacuentos.
En este entorno acogedor, entre una decena de stands —no muy grandes, pero cómodos y cuidados— me reencontré con varios autores a quienes ya he mencionado en días anteriores. La encantadora Ana Belén, "la chica de Bolonia", volvía con su delicado libro Un préstamo de cristal. También estaban Angelines Iniesta, con Poemas de Guerra, obra nacida del coraje y la superación personal; S.J. García, tan cercana como siempre, con su nueva novela Mentiras en junio; y A.J. Manga, con el mágico Ecos de Otoño. Entre las novedades, descubrí al serbio Filip Markovic, afincado en España, quien presentó una novela realista ambientada en el Cortijo, en Campanillas. Y también a Dylan Manso Castillo, que se atreve con dos títulos de tono erótico; Patricia Gallardo, con tres libros bajo el brazo —el más reciente, una historia de dos amigos desempleados que encuentran un anuncio de un concurso erótico en internet—, y Marina González García, cuya obra Aray Sanfilippo está inspirada en una historia familiar profundamente conmovedora.
También está presente, el proyecto "El Camino de Valentina", que busca visibilizar y recaudar fondos para Valentina, afectada por una patología rara, única en España y en el mundo. Su presencia en la feria es un grito silencioso, una bandera de amor, de entrega y de coraje. Los productos son parte de su misión, la otra —aún más grande— es conseguir recursos para seguir adelante, para encontrar soluciones, para que esta niña tenga un mañana más luminoso.
Otro stand con alma propia es el de la asociación Apropadis 2.0, comprometida con la promoción y participación de personas con discapacidad. Venden libros y materiales diversos con el mismo fin: recaudar fondos que impulsen la inclusión. Su trabajo es un ejemplo de cómo la cultura puede abrir caminos, romper barreras y crear comunidad.
Y cómo no hablar del stand de los jóvenes talentos, un rincón lleno de imaginación, ganas y valentía. Allí encontré a Otero Junior, con sus Historias de un jueves por la tarde; a Aitor Díaz Salazar, autor de una saga de aventuras juveniles que incluye El Chico Nucle 2, Los Guerreros del Crystal y La Rebelión de los Stigkmen; a Diego Martínez Román, con más de 150 páginas ilustradas por él mismo en su obra BEAWORLO; y a Juan Luis Otero Ripol, quien presentó su obra de teatro 49 días, escrita por encargo, junto a otros tres trabajos ya publicados.
Con todos ellos hablé largo rato. Intercambiamos ideas, impresiones, sueños. Porque para muchos, una feria del libro es solo un lugar donde los autores venden sus obras. Pero para quienes nos detenemos a mirar más allá, es mucho más que eso: es cultura viva, esfuerzo a pulso, talento joven y compromiso humano. Lo que esos autores y autoras han logrado no es fácil. Detrás de cada libro hay decisiones difíciles, conversaciones incómodas, escasos recursos, horas robadas al descanso. Así que, cuando se acerque a un stand y vea una portada, no se quede solo con la imagen que muestra. No vea simplemente un montón de papeles encuadernados con tapas bonitas. Detrás de cada uno de esos libros hay historias de lucha, dedicación y sacrificio, por lo que cada página impresa tiene un valor incalculable.
Por eso, para mí, son personas informadas, cultas, valientes, seguras. Son ejemplo. Y merecen nuestro respeto, nuestro aplauso y, cómo no, nuestro apoyo.
| Ana Belén |
| S.J. Garcia |
| Dylan Manso Castillo |
| El Camino de Valentina |
| Filip Marcovic |
| Patricia Gallardo |
| Apropadis 2.0 |
| Juan Luis Otero Ripol- Otero junior- Aitor díaz Salazar y Diego Martínez Román |
| Cuenta cuentos |
| Mary Fort |
Mary Fort llega a esta feria con títulos tan sugerentes como Mi querido demonio, Mucho más que amor, Eres mi aliento, Flor Dorada, Solo tú puedes salvarme, Bailando en tu sonrisa y La rendición del canalla.
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