Un alcalde, una gota de sangre y un misterio en las actas municipales
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| Cortesía de Javier Traverso |
Mientras mis dedos se posan sobre el teclado, mi mente evoca las imágenes de aquellos amigos que leerán estas líneas. Son personas de distintos géneros, profesiones e ideas; sin embargo, me dedican su tiempo para leer lo que escribo. A veces me pregunto por qué lo hacen, cuando constantemente reciben notificaciones de noticias aparentemente más relevantes, desde el ámbito internacional hasta el local, generadas por las personalidades más influyentes del mundo y alineadas con sus propios intereses.
Quizá sea por la cercanía de los temas que abordo, o porque despierto en ellos el interés por algún detalle histórico que desconocían u olvidaron. Tal vez se deba al acercamiento a cuestiones de auténtica cultura. No lo sé con certeza. Pero lo que sí sé es que ustedes están ahí, y lo noto a través de sus opiniones, ya sea en el entorno digital o en conversaciones cara a cara. Es cierto que son unas decenas, a veces más de un centenar, pero eso no cambia lo que siento: una gratitud profunda. Incluso si quedara un solo lector, recibiría de él el mismo estímulo para seguir escribiendo.
Y como sé que lo que esperan es una nueva historia, les hablaré de una que quizá conozcan de manera parcial, pero no en su totalidad.
Tras la segregación de La Línea de San Roque, la Corporación quedó constituida de manera efectiva el 21 de julio de 1870, con las funciones establecidas por la Diputación Provincial de Cádiz. Entre ellas figuraba la elaboración del padrón municipal previo a las elecciones, basado en 13 puntos fundamentales. Un proceso que si bien en condiciones normales conllevan sus complicaciones, en este caso de municipio nuevo se incrementan, con todo tipo de supuestos, entre los que vamos a exponer dos que nos ofrecerá una idea de la elaboración.
A partir de estos criterios, José Vázquez Soto y D. José Peón y Fernández presentaron reclamaciones, denunciando que el Ayuntamiento les había negado el derecho de vecindad. Que fueron resueltos del modo siguientes por Diputación: En octubre de 1870, la Diputación Provincial resolvió las reclamaciones presentadas por José Vázquez Soto y José Peón y Fernández. En el caso de Vázquez Soto, aunque había nacido en Gibraltar, se determinó que era español por derecho, ya que era hijo de padres españoles y había desempeñado cargos públicos tanto en San Roque como en La Línea. Se concluyó que no era necesaria una renuncia expresa a la protección británica y que debía ser incluido en el padrón como vecino.
Por su parte, la reclamación de Peón y Fernández no cuestionaba su vecindad en sí, sino la fecha desde la que debía ser reconocido como tal. Se verificó que, aunque su retiro se concedió en 1866 con destino a La Línea, estuvo empadronado en Algeciras y ejerció allí sus derechos como vecino. Finalmente, la Comisión determinó que su vecindad en La Línea debía reconocerse a partir del 15 de enero de 1870, fecha en la que el Ayuntamiento de San Roque le otorgó dicha condición.
Finalizado todo el proceso, se procedió a la elección. El acta capitular del Ayuntamiento, un documento que merece conservarse en su integridad, recoge con precisión cada detalle de aquel momento histórico.
A principios de febrero de 1872, en la Sala Capitular, el presidente del Ayuntamiento saliente convocó oficialmente a los miembros del nuevo Ayuntamiento electo, conforme a lo dispuesto en el Decreto de 6 de mayo de 1871. Tras la entrada de los elegidos, el alcalde saliente dejó sobre la mesa el bastón representativo de su autoridad y, acto seguido, declaró instalado y posesionado el nuevo Ayuntamiento, retirándose inmediatamente.
La presidencia interina recayó en José Peón y Fernández, el de mayor edad entre los que habían obtenido más votos. Fue él quien ordenó al secretario accidental leer los artículos 47 al 52 de la Ley Municipal de 20 de agosto de 1870, que entraba en vigor ese mismo día. A continuación, se declaró abierta la elección de alcalde popular.
Uno a uno, los concejales se acercaron a la mesa y depositaron sus votos. Concluida la votación, Peón y Fernández, aún como presidente interino, leyó en voz alta las papeletas y permitió su revisión. El resultado fue claro:
José Peón y Fernández: 10 votos
Luis Ramírez Galuzo (Menor): 1 voto
Así, con la mayoría absoluta de los sufragios, José Peón y Fernández fue elegido y proclamado alcalde popular. Ocupó la presidencia y recibió las insignias de su cargo.
La sesión de aquel 1 de febrero se vio interrumpida de manera abrupta por un incidente registrado en el acta: una gota de sangre manchó el documento justo cuando Peón y Fernández se disponía a firmarlo. Al día siguiente, el 2 de febrero, en una nueva sesión, la situación tomó un giro fatal. Durante la reunión, el alcalde se desplomó repentinamente y, según el acta, "dejó de existir", lo que obligó a suspender la sesión.
El acta de defunción, firmada el 3 de febrero, certifica que José Peón y Fernández falleció la noche del día anterior debido a una apoplejía nerviosa.
Este caso resulta verdaderamente excepcional. Existen ejemplos de mandatarios que han fallecido poco después de asumir el cargo, pero no recordamos otro caso documentado en el que un alcalde muriera en pleno acto de toma de posesión. Este hecho, además de su impacto en la historia local, subraya lo insólito del momento y lo singular de este episodio en la historia municipal.
Curiosamente, ambas reclamaciones culminaron con sus protagonistas asumiendo el cargo de alcalde: Peón, aunque de manera trágica, y Vázquez Soto en 1873. Asimismo, el desfase en las firmas y la redacción de las actas sigue dejando abierta la incertidumbre sobre el momento exacto del fallecimiento.

José Peón y Fernández, fue ascendido a Capitán de Infantería en 1861, siendo destinado al Batallón de Cangas de Onís, Nº 63, para al año siguiente regresar al Regimiento Murcia nº 37- 1º Batallón, 1ª Compañía. En 1866 pasa a la situación de retirado y fallece según el Acta de defunción a la edad de 57 años.
ResponderEliminarMuy bueno
ResponderEliminarMuchas gracias
EliminarMuy bueno. Siempre incorporas información inédita. En este artículo unas pocas. No entiendo, cómo las encuentras. Gracias
ResponderEliminarMuchas gracias. Pues todo requiere un esfuerzo, además de dedicarle el tiempo necesario.
EliminarEduardo Gavilán: Impresionante la categoría de este artículo...he de reconocer que desconocía la muerte de este hombre en ese momento tan inoportuno... después ocuparía ese puesto Luis Ramírez Galluso...que solo consiguió un voto...pero lo curioso del documento es la gota de sangre.
ResponderEliminarMuy bien Santiago...siempre nos sorprende con algo nuevo.
Gracias y un abrazo
Gracias Eduardo. Sí, este artículo debiera ser bastante especial, y no ser considerado como una anécdota. No he encontrado un caso similar a este. Pero además, se dan varias circunstancias, el segundo alcalde y primero tras el proceso, es un militar, capitán de Infantería. Una vinculación más con ese arma, su patrona, el cuartel y algo más. Muere de una apoplejía nerviosa, imagino el estado de aquel hombre y lo que el cargo le supuso. Otra pregunta que me hago, es sobre las reclamaciones, y me da la impresión que, algo no está claro en relación a las Actas.
EliminarJavier Montesinos: Cuando se trata de prensa manipuladora basada en la mentira y literatura que la sostiene, tienes suficientes motivos por los que personalmente no dedico ni un solo minuto a leerlas.
ResponderEliminarEsto no se refleja en tus valiosos artículos y por eso SÍ les dedico mi atención y admiración.
Una vez más gracias por esta historia real de la que no tenía conocimiento.
Gracias Javier, seguimos el mismo criterio respecto a tu primer párrafo. Intentaré publicar material que pueda ser interesante y entretener.
ResponderEliminarDesconocía este suceso.
ResponderEliminarRealmente es un hecho curioso en la historia de La Línea. Gracias por darlo a conocer y explicarlo con tanto detalle
Ana María Moya: Dios mío , un auténtico triller de misterio y muerte, de verdad que no se como te las apañas para enterarte de esas cosas y además escribirlas tan bien . Gracias Santi
ResponderEliminarAunque no es muy conocido, este episodio aparece brevemente en "cien años de historia de La Línea", más recientemente Javier Traverso. Pero me parecía interesante profundizar en algunos detalles, para lo cual consulté otros archivos. Muchas gracias por tu comentario.
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