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El Monumental Enfado de José Cruz Herrera por la Alteración de los Ángeles del Cristo del Miserere

 

El Monumental Enfado de José Cruz Herrera por la Alteración de los Ángeles del Cristo del Miserere


Durante una conversación con un amigo, relacionada probablemente con el Museo Cruz Herrera, se nos mencionó un incidente sobre la alteración de una pintura del reconocido pintor José Cruz Herrera. A pesar de haber oído referencias, no disponíamos del documento original, que nuestro interlocutor se comprometió a proporcionarnos.

Trayectoria de José Cruz Herrera

Antes de abordar dicho documento, es relevante destacar la extraordinaria trayectoria artística de Cruz Herrera. Nacido en La Línea de la Concepción (Cádiz) en 1890 y fallecido en 1972 en Casablanca, Cruz Herrera mostró desde joven una gran pasión por la pintura, lo que le llevó a estudiar en Sevilla y Madrid con maestros como Gonzalo Bilbao y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Su carrera despegó en Roma y París, obteniendo importantes premios en exposiciones nacionales e internacionales. Se le conoce por su estilo colorista y regionalista, con énfasis en escenas marroquíes, retratos y desnudos femeninos. Entre sus galardones se encuentran la Medalla de Oro de las Artes en París (1930) y la Cruz de Caballero de Isabel la Católica (1940).

Su obra, conservada principalmente en el Museo Municipal Cruz Herrera, es reconocida por su fidelidad a un estilo tradicional, y su evolución artística fue limitada a partir de los años 40, con su oposición a las vanguardias. Lideró el "Grupo Velázquez" en 1956, reafirmando su compromiso con el estilo clásico. Entre sus obras más destacadas están la Capilla del Cristo de la Misericordia de los Duques de Osuna (1915), Al mercado (1924) y La ofrenda de la cosecha (1926).

El supuesto incidente con el "Cristo de Velázquez"

En nuestra revista "El Cultural de La Línea", de noviembre de 2021, dedicamos un artículo a Cruz Herrera, incluyendo un incidente donde, supuestamente, el párroco de la Iglesia de La Inmaculada en La Línea ordenó borrar dos ángeles que el pintor había añadido a una copia del Cristo de Velázquez. Este acto enfureció a Cruz Herrera, quien escribió una carta expresando su desacuerdo.

Análisis del Incidente

  1. La carta de Cruz Herrera:

    • Según el texto, Cruz Herrera se refería a "ángeles que rodeaban en mística adoración al Cristo".

    • La carta, aunque cargada de indignación, no tiene fecha ni destinatario claro, algo inusual. Además, no menciona la ubicación exacta de la obra ni la ciudad. Curiosamente, usa el término "pueblo" en lugar de "ciudad", lo cual es raro, dado que La Línea fue declarada ciudad en 1913.

    Tampoco se ha encontrado ningún registro de este incidente en fuentes contemporáneas ni en la Parroquia de La Inmaculada. Además, las palabras utilizadas en la carta, como "adoración" y "Cristo", no parecen encajar bien con el estilo de Cruz Herrera. Esto sugiere que podría haber un error en la asociación de la carta con este suceso.

  2. La obra: el "Cristo de Velázquez":

    • No se han encontrado referencias claras sobre la fecha de realización del cuadro ni sobre su exhibición. Aunque hay menciones a la obra, la falta de documentación sobre la entrega a la Iglesia o sobre la alteración de la pintura dificulta la confirmación del incidente.

    • Sin embargo, existe un libro de José Riquelme Sánchez que menciona que Cruz Herrera, siguiendo el consejo de su madre, realizó copias tanto de la Inmaculada de Murillo como del Cristo de Velázquez.

  3. Entrevista con Mercedes Corbacho (restauradora y directora del Museo Cruz Herrera):

    • En 2009, Corbacho restauró el Cristo de Velázquez en el Museo del Istmo. Tras realizar un análisis con un escáner especializado, no encontró indicios de que la obra hubiera sido alterada para eliminar ángeles. Solo detectó pequeños arañazos en un lado del cuadro, lo que podría deberse a varias causas, como el transporte o la manipulación de la obra.

Posible confusión con otra obra

Una investigación posterior sugiere que el incidente podría haberse confundido con otro suceso ocurrido en Aguilar del Río Alhama, el pueblo natal de la esposa de Cruz Herrera, Amparo. En esa localidad, en la parroquia de la Purísima Concepción, Cruz Herrera pintó unos ángeles sobre la puerta de cristal de una hornacina que contenían un Cristo, que posteriormente fueron raspados por un párroco en los años 60, lo que provocó la indignación de la familia de su esposa. Según testimonios locales, Cruz Herrera escribió cartas al Obispo y al párroco expresando su malestar. El asunto es explicado con todo detalle por el escritor José Ángel Lalinde Gonzalez, cuyo título es El Pintor Cruz Herrera y Aguilar del Rio Alhama (La Tioja)

Conclusión

Dada la falta de pruebas concluyentes sobre el incidente en La Línea y la coincidencia de los hechos con lo ocurrido en Aguilar del Río Alhama, es probable que estemos ante un error de interpretación. La carta de Cruz Herrera parece referirse más a los ángeles pintados en Aguilar que a un supuesto Cristo de Velázquez en La Línea. Esta interpretación, apoyada por la lectura de Lalinde, genera una sensación de mayor certeza. En cualquier caso, la ausencia de pruebas definitivas nos lleva a concluir que la afirmación sobre el enfado de Cruz Herrera debido a la alteración de su Cristo de Velázquez en La Línea es muy cuestionable.

Textos refundidos de los artículos publicados en la revista el Cultural de La Línea agosto 2022 n.º 22 y noviembre 2021 n.º 17


Carta aludida

Carta reescrita para mejor lectura

El vandálico acto de raspar con sus pezuñas (rayado) aquellos dos angeles que rodeaban en mística adoración al Santísimo Cristo; es el acto mas adecuado para deshonrar con su miserable maldad el Santo hábito que por equivocación Vd lleva puesto. Esos angeles fueron pintados hace mas de cuarenta años, por un pintor que está en posesión de la 1ª medalla de la exposición Nacional de Bellas Artes, Académico de la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de la de Sevilla y de la de Brasil, lleno de condecoraciones y que pintó esos angeles en piadoso homenaje al Santísimo Cristo, con la alegría de todo el pueblo y el elogio y entusiasmo de todos los Parrocos, que han pasado por esas Parroquia que usted está profanándo con su mezquina e inutil maldad e ignorancia artística. La Academia de Bellas Artes, formulará la conveniente queja a su Ilustrísima el Señor Obispo de esa Diócesis para protestar que un Cura inculto, pueda á su antojo privar a esa Parroquia, de obras de Arte, que forman el Tesoro Artístico, que usted está dispuesto á pisotear, por ignorancia ó egoista maldad. El que abajo firma, respetando por ser un buen cristiano el hábito que tan mal le queda, es el Autor de esos Angeles, que tan miserablemente ha raspado Vd, con sus pezuñas.

                                                                                                  José Cruz Herrera

                                                                    De la Real Academia de bellas Artes de San Fernando


Nota aclaratoria:

Tras un análisis cuidadoso de la carta de José Cruz Herrera y la narrativa de Lalinde, es posible concluir con gran certeza que el "incidente" al que se refiere Cruz Herrera en su carta no tiene relación alguna con la copia del Cristo de Velázquez ubicada en La Línea, sino con el Cristo del Miserere de Aguilar del Río Alhama o una obra similar.

Lalinde describe que, ante la imagen del Cristo del Miserere, se rezaba y cantaba el "Miserere" todos los viernes de Cuaresma. Este dato es crucial, ya que sitúa la obra en un contexto devocional muy marcado, en el que la adoración y el culto desempeñaban un papel central. En este escenario, es completamente coherente que José Cruz Herrera añadiera ángeles en actitud de adoración, como él mismo menciona en su carta. Estos ángeles estaban pintados sobre la puerta de cristal que cerraba la hornacina del Cristo, reforzando el carácter sagrado y espiritual de la escena.

Por el contrario, la copia del Cristo de Velázquez en La Línea es un cuadro que carece de este tipo de contexto litúrgico o devocional. Es una reproducción fiel a la obra original de Velázquez, famosa por su sobriedad y sencillez, lo que hace improbable que Cruz Herrera hubiera alterado su estructura añadiendo ángeles. Como artista, es razonable suponer que respetó la integridad de una obra tan emblemática, sin introducir elementos que transformaran su significado original.

Asimismo, en su carta, Cruz Herrera menciona exclusivamente la "adoración de los ángeles", sin referirse a ninguna alteración en la figura del Cristo, lo que refuerza la idea de que los ángeles eran un añadido propio y separado del cuerpo central de la obra. De haber existido una intervención en una copia de una obra maestra como el Cristo de Velázquez, es lógico pensar que Cruz Herrera habría utilizado un lenguaje más contundente para describirlo, como "mutilación" o "alteración" de su obra, lo cual no sucede.

Finalmente, la referencia al "raspado" de los ángeles encaja más con una obra pintada sobre cristal, como en el caso del Cristo del Miserere, que con una pintura al óleo sobre lienzo, lo que refuerza aún más esta interpretación.

En resumen, al revisar detenidamente las descripciones de Lalinde y la propia carta de Cruz Herrera, queda claro que el conflicto mencionado se refiere al Cristo del Miserere de Aguilar del Río Alhama, y no a la copia del Cristo de Velázquez en La Línea. Esta interpretación es coherente con el contexto devocional y con los elementos específicos mencionados por Cruz Herrera.




Comentarios

  1. Muy interesante el artículo nos hemos enterado de cosas que no sabíamos. Gracias Santi.

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  2. Muy interesante el artículo. Muchas gracias Santi.

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