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Alejandrina Gessler: Una Pionera del Arte y la Literatura desde Cádiz hasta París

 

Alejandrina Gessler: Una Pionera del Arte y la Literatura desde Cádiz hasta París

Henriette Browne, Retrato de madame Anselma, 1865. Óleo sobre lienzo, 129 x 95 cm, Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Firmado "Henriette Browne 1865" Dominio público

Perderse en los recovecos de la antigua Cádiz es una experiencia tan fácil como fascinante, una invitación a explorar su rica historia. Entre sus estrechas calles y plazas impregnadas de memoria, emergen figuras del pasado que han dejado una marca indeleble en la cultura y el arte. Una de esas figuras es Alejandrina Gessler, cuyo legado literario y artístico sigue resonando en la actualidad, recordándonos la profundidad y complejidad de las voces femeninas del siglo XIX..

Alejandrina Gessler y Lacroix, más conocida por sus seudónimos "Madame Anselma" en la pintura y "Fulana de Tal" en la escritura, fue una destacada artista y escritora nacida en Cádiz en 1831 y fallecida en París en 1907. Hija de Alejandro Gessler, cónsul general de Rusia en España, y de Aurora Shaw, una dama malagueña descendiente de comerciantes irlandeses, Gessler se formó artísticamente en París. En 1861, Madame Anselma ingresó en el estudio del pintor Charles Chaplin en París, llevando consigo las impresiones de un viaje realizado en 1852 junto a sus padres, en el que visitó el Museo del Prado en Madrid y los principales museos de Francia, Alemania, Inglaterra y Rusia.

El 1 de junio de 1891, fue nombrada la primera mujer miembro honorario correspondiente en el extranjero, específicamente en París, del Boletín de la Real Academia de Bellas Artes. Además, fue una de las primeras mujeres admitidas en instituciones prestigiosas como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.

Como pintora, Gessler destacó por sus obras orientales, inspiradas en sus viajes por el norte de África, así como por sus retratos y copias de maestros como Velázquez. Una de sus creaciones más emblemáticas es el techo del Salón del Ateneo de Madrid, donde pintó tres paneles monumentales que representan "La Elocuencia", "La Poesía y la Ciencia" y "La Verdad y la Ignorancia". Además, dejó un legado importante al Museo de Bellas Artes de Cádiz.

Fiesta de natalicio en Tanger - dominio público

Techo del Ateneo de Madrid- Facebook

En el ámbito literario, publicó sus memorias bajo el seudónimo "Fulana de Tal", con la obra Recuerdos de Cádiz y Puerto Real (1841-1850), en la que plasmó sus vivencias y reflexiones, destacándose por su crítica al sexismo y al etnocentrismo de su época.

El Museo de Bellas Artes de Cádiz conserva el cuadro Doña Alejandrina Gessler de Lacroix, un lienzo de 73 x 53 cm (inventario número 228), un retrato de cabeza con tocado pintado por el portugués César Álvarez Dumont, quien se formó en España. Este cuadro fue adquirido para el museo en 1920, con destino a una sala especial inaugurada en 1921 que albergaba las obras que Madame Anselma donó en 1897, incluyendo algunos cuadros antiguos, un retrato ecuestre del rey Carlos II atribuido a Juan Carreño de Miranda y un Ecce-Homo atribuido a Ribera. Esta sala se mantuvo en tal disposición durante veintinueve años.

En 1907, la Escuela de Artes e Industrias presentó un anteproyecto formulado por la Real Academia de Bellas Artes para realizar obras en la galería de estatuas, donde debían instalarse y custodiarse las obras de arte donadas por doña Alejandrina Gessler de Lacroix.



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