Tanto y cuánto cuesta
Debo dejarlo todo como estaba
o, quizás, desprenderme del sentido
que al llegar de un venir, que no esperaba,
se debate, en la culpa, detenido;
debo llevar la copa, siempre, llena,
por la sed de beber, que no ha bebido,
y entrar un vivir, de vida plena,
en la letra, que nunca se escribiera,
a un reflejo, de una piel serena.
¿Pero y qué, si es que, ahora, no quisiera,
si el querer, se me fue con tu partida,
si tu ausencia se me hace carcelera,
que me aprieta el grillete de la herida?,
¿pero y qué, si la gana se me queda,
en un todo y en la nada sin salida?
Qué difícil seguir, ya sin tu seda,
sin tu abrazo, mi amor, sin tu latido
y empeñado en lo tanto y cuanto pueda,
de sentir, sin sentirme ya vencido

Comentarios
Publicar un comentario