Una sinfonía en rojo
El picante de los pimientos se debe básicamente a la capsaicina que desde el punto de vista químico es una acilamida del ácido homovalínico, la trans-8-metil-N-vanilil-6-nonenamida. Que es la alegría sápida y cromática de los platos populares de nuestras tierras, pero dejaré la cuestión culinaria y me centraré en sus propiedades médicas:
Aumenta el riego sanguíneo en el tubo digestivo y acelera el vaciamiento gástrico, favoreciendo así una digestión más rápida e intensa. Estimula la secreción de las enzimas digestiva, fundamentalmente de la lipasa que favorece la digestión de las grasas, así como las disacaridasas que producen la digestión de los azucares.
Actividad antimicrobiana y esto explica que en los países de clima cálidos y tórridos el empleo de las especias picante es mucho más amplio que en los países fríos, al impedir tanto la putrefacción precoz como la rápida proliferación de gérmenes patógenos en los alimentos.
Mejora la actividad amatoria y esto es consecuencia de su acción sobre la vejiga urinaria que por su proximidad al segmento medular S2 (sensaciones sexuales) favorece la estimulación sexual.
Utilización en el alcoholismo: mitiga el deseo de seguir bebiendo en el alcohólico ( craving ) al tiempo que despeja la embriaguez aguda. Recuerden la película “El Dorado” de Robert Mitchum.
Actividad sobre el sistema nervioso: uno de los receptores más importante para la fisiología sensorial y el dolor es el TRPV1, estos canales iónicos son proteínas transmembranas que controlan el paso de iones a través de la membrana de toda célula viva. La capsaicina es un potente agonista selectivo de los receptores TRPV1. Inicialmente se une al canal catiónico lo que lleva a su apertura y a la entrada de CA +2 y Na + provocando la despolarización neuronal y liberando la sustancia P que provoca una quemazón inicial hasta que se agota. La aplicación terapéutica tópica de la capsaicina está bien documentada en neuralgia postherpética, neuropatía diabética, dolor postmastectomía, en los picores difusos de los dializados por insuficiencia renal, síndrome de la boca urente y en las patologías dolorosas osteoarticulares o musculoesqueléticas.

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