Lo que aprendí con la práctica de la medicina, en un decálogo
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Klaus Nielan- Pexels |
1. La necesidad de valorar a los pacientes desde un punto de vista biopsicosocial (enfermedades del cuerpo, de la mente y de su entorno), me ha hecho comprender que para entender a las personas y sus conductas se requiere una mente amplia, abierta, dado que son muchas las variables o factores que explican e intervienen en sus comportamientos, bien entendida la conveniencia de establecer nuestros límites para ser respetados en la vida.
2.
La exigente y necesaria formación médica continua me hizo entender
que para "bracear" en el océano de la vida en muy útil y
necesario tener la cabeza bien "amueblada" y los "pies
en el suelo", bien asentados para que
todas nuestras decisiones estén basada en la prudencia y en la
coherencia. Para ello hay que aportar a este magnífico ordenador que
es nuestra mente los programas adecuados. Hay que leer para formarse
como personas y no solamente para estar informados,
ya que en muchas ocasiones la información tiene sesgos oportunistas
(de hecho hay anuncios en la TV que lo confirman).
3.
El humanismo (esa necesidad, creo que obligación, de intentar
comprender en su totalidad a los pacientes -criterio holístico-
durante la atención médica), me ha dado a entender que hoy, más
que nunca, las personas quieren ser aceptadas y entendidas tal como
son y tal como piensan, aunque sí es necesario que el binomio
humanismo y el buen criterio propio requieren la reciprocidad
adecuados para que también sean respetadas nuestras creencias y
convicciones.
4. A
los médicos actuales y del futuro les aconsejaría que intentaran
adquirir estos atributos: el profundo conocimiento del doctor House,
la meticulosidad y la sagacidad de Hércules Poirot (el famoso
protagonista de numerosas novelas de Agata Christie, la perspicacia
(facultad para percatarse de cosas que pasan inadvertidas a los
demás) de Sherlock Holmes sin olvidarse de la humildad y la
humanidad de Jesús que hacen que todos los pacientes se sientan
comprendidos y con una fe sincera y profunda en su curación.
5.
La obligación autoaceptada de atender a todas las personas, sin
acepción de las mismas, sin tener en cuenta su raza, color,
convicciones, creencias, defectos, tendencias, adicciones, me han
proporcionado la adquisición de una mente abierta capaz de darme a
entender que el grado de maduración
emocional e intelectual , así como el grado de respuestas de las
personas a los distintos problemas y avatares de sus vidas, son
distintos, y a veces, desproporcionadas.
6.
Que las personas tenemos la opción de prolongar nuestra
supervivencia y longevidad mediante la
implementación de una vida ordenada basada en buenos hábitos (se
convierten en nuestra segunda naturaleza) de alimentación
equilibrada y moderada, con un sueño reparador, una forma de pensar
adecuada, y una vida de relación optima (somos la media de las cinco
personas que más frecuentamos, en relación a las actitudes,
conductas, formas de razonar, metas hábitos, objetivos, aficiones y
un largo etc.) De ahí la importancia de rodearnos de las personas
adecuadas que faciliten nuestro crecimiento personal. Y no olvidar la
realización de ejercicio físico adecuado a nuestra forma física.
7.
Complementa la reflexión anterior lo conveniente que resulta
mantener equilibradas todas las facetas de
nuestras vidas: cuidad nuestras finanzas (una situación financiera
saneada es una fuente de tranquilidad y
sosiego, que aleja a la ansiedad tan frecuente en la actualidad. No
olvidar ser consciente de cuál es el propósito de nuestra vida, que
le da sentido (TU IRIGAI). Y no menos importante tu sentido de la
contribución (qué puedes hacer por los demás) y tu sentido de la
trascendencia muy relacionada con el propósito y la consecuencia de
nuestras acciones. Es individual la opción de creer y dejarse
orientar y guiar por la religión organizada que te sientas más
identificada. La lectura asidua de la Biblia parece dar
discernimiento y asentamiento en la vida.
8.
Un consejo que puede estar denostado en la actualidad es el de ser
una buena persona. En muchas ocasiones, se
relaciona con ser ingenuo, apocado, poco inteligente. Pero nada más
alejado de la realidad: si expresas una actitud bondadosa, pero
asertiva, (expresarte sin agresividad ni pasividad y manifestando tus
derechos y tus límites), crearás una vibraciones a tu alrededor que
atraerán a las personas y circunstancias adecuadas. El refranero
popular apoya este consejo. "Haz el bien y no mires a quién".
9.
La Fe y Esperanza son dos virtudes, comprobado en numerosas ocasiones
a las que nos agarramos las personas más
veces de las que pensamos. Es lo que necesita oír la persona enferma, lo que mantiene estable la
vulnerabilidad que ocasiona la enfermedad. Es lo que más se necesita
oír en esas circunstancias: una palabra de aliento, de certidumbre,
de confianza, de perspectiva adecuada, de
optimismo. Pero esto mismo, si lo extrapolamos a la vida cotidiana,
nos permitirá ser focos que atraigan a las personas porque sabemos
vivir y damos ganas de vivir a los demás. Todos podemos ser personas
"medicina" que fomentemos la alegría de vivir y que ayudemos a añadir años a la vida y vida a
los años de los demás.
10.
¡Qué importante es saber escuchar (prestar atención a lo que se
oye) y no solo oír (percibir con el oído los sonidos) a los demás! He comprobado en muchísimas
ocasiones, que las personas necesitan que se les escuche y que se les
comprenda; que les permita expresar sus síntomas. Es muy humano
querer dar las soluciones que nos parece más adecuadas ante los
problemas de los demás. No olvidemos la necesidad de expresarnos y
ser escuchados. Gran parte de la psicoterapia y de la obtención de
una buena historia clínica (pilar fundamental del acto médico) se
basa en ser escuchados para después ser tratados adecuadamente.

Doctor Herminio Fernández: La praxis médica es un compendio de conocimientos y humanismo. Es verdad que no existen enfermedades, sino enfermos. Cada paciente representa un desafío que nos plantea la búsqueda de una solución para aliviar su sufrimiento. A menudo, la empatía puede ser más efectivo que una píldora.
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