Más Allá de la Presencia: La Importancia de Aportar en La Línea
Me llama la atención la insistencia en la monotonía tanto en la temática publicada como en la escasa aportación novedosa relacionada con esta ciudad. Errores de fechas, incorrecciones conceptuales y afirmaciones sin fundamento circulan a diario por las pequeñas pantallas de nuestros celulares. Estas confusiones no siempre provienen de los niveles menos actualizados de nuestro entorno, sino que, sorprendentemente, a menudo surgen desde esferas que deberían estar mejor informadas.
A esto se suma el fenómeno de ciertos grupos que se autodenominan culturales, pero que parecen más interesados en pasear su nombre y en plantear cuestiones competitivas que en realizar verdaderas aportaciones. Esta dinámica contribuye a la saturación de información superficial y a la falta de profundidad en el análisis de nuestra realidad urbana.
Encontrar información bien tratada, fundamentada y novedosa, o al menos distinta, es complicado, pero no imposible. Conozco a personas que, incluso abordando temas muy conocidos, consiguen que leerlos sea un verdadero placer. Logran hacer bello lo simple. Una descripción de una flor, un ave, un color, el mar, o incluso la sinopsis de un libro, fluye sin esfuerzo con sus palabras precisas y bien escogidas. En cambio, me resulta difícil disfrutar de textos donde el autor insiste una y otra vez en reafirmar su presencia con un constante "yo estoy aquí".
Hace algún tiempo, se me ocurrió realizar un estudio urbanístico sobre La Línea, desde la perspectiva del ciudadano que pasea por sus calles, más allá de simplemente pisar el suelo. No quiero aburrir con detalles, pero el trabajo se realizó y se publicó, obteniendo una buena recepción en su momento. Sin embargo, como suele ocurrir, surgieron también críticas de quienes tienen una visión distinta o, tal vez, no lograron comprender el objetivo del estudio. A veces, esa incomprensión no impide que ciertos individuos dejen constancia de su presencia, como si eso fuera más importante que el contenido en sí.
Recuerdo especialmente un comentario que destacaba sobre otros: "Increíble el tiempo libre que tiene la gente". Evidentemente, no había entendido nada. Este comentario es un claro ejemplo de lo que mencionaba antes: la falta de comprensión o interés en el verdadero fondo de los temas tratados. Uno de los mensajes más importantes que contenía el artículo era que la relevancia de una calle no depende únicamente de su longitud. En un ejercicio entretenido, comparé las dimensiones de avenidas locales con algunas de las más importantes del mundo. Además, el artículo ofrecía conceptos y datos útiles, e incluso tenía un enfoque ameno y accesible.
Quedaba por trabajar una parte no menos interesante: las plazas y plazoletas de La Línea. Creo que a muchas personas les gustaría saber cuántas hay, qué tipo de ornamentación presentan, su ubicación, estado de conservación, dotación, y si predomina en ellas el cemento o la vegetación. También sería relevante conocer sus dimensiones, lo que nos llevaría a la curiosa y atractiva idea de descubrir cuánto espacio de la ciudad está dedicado al recreo de sus ciudadanos. Esta información podría ser de gran interés y hasta tener un valor práctico en el contexto actual.
Este estudio sobre las plazas está casi terminado, y puede que lo comparta de forma privada. Sin embargo, me encantaría ver un trabajo similar realizado por algunos de esos personajes que, en lugar de contribuir a la comunidad, solo se esfuerzan por hacer notar su presencia. Sería un verdadero placer leer una aportación bien fundamentada y rica en datos, que aportara algo valioso a nuestro conocimiento colectivo.
El contraste entre quienes realmente buscan aportar algo valioso y aquellos que solo hacen acto de presencia es el punto central de este artículo. No se trata solo de estar, sino de contribuir. En un entorno donde con frecuencia predomina la repetición y la falta de rigor, y donde algunos individuos y grupos culturales parecen más interesados en la autopromoción que en la verdadera reflexión, la búsqueda de aportaciones bien fundamentadas, útiles y novedosas se vuelve cada vez más escasa, pero sigue siendo vital. Esto, por supuesto, no significa en absoluto que se deba limitar la expresión de opiniones, ya sean a favor o en contra de lo expuesto. Lo importante es que dichas opiniones estén acompañadas de una reflexión genuina y un deseo real de enriquecer el debate. Ojalá más personas se animen a salir de la monotonía y ofrezcan algo diferente, algo que verdaderamente enriquezca a nuestra comunidad.
Acertado cuanto se dice, y lo dicho es el tono disonante de una realidad ......,.........
ResponderEliminarSi algún familiar de Don José Cruz Herrera puede aportar luz sobre la carta , por favor , que se pronuncie . Aunque el asunto me queda suficientemente claro con este análisis de Chippirraz . Gracias
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